miércoles, enero 31, 2007

¿Me regalas un minuto?

La tierra da vueltas y gira
como una peonza loca.
Se acelera, se desboca
y rueda como una bola.

En girar sobre sí misma
emplea tan solo un día;
Y más de trescientos sesenta y cinco
en completar un simple año.

Y así toda la vida.
Hora tras hora,
decenio a decenio,
desde el otoño hasta el invierno
y de la primavera hasta el verano.
Y cuando acaba el calendario
vuelve a empezar de nuevo.

Que esto ya lo sabías?
Pues entonces... me cayo.
Pero...
te voy a contar un secreto
que seguro no conocías:

Este poema lo escribí
en apenas dos minutos.
Y tú para leerlo tardarás
sesenta segundos justos.
Pues yo te digo,
(y esto es un misterio),
que en todo ese tiempo
nuestro planeta no ha girado.
Estuvo al ralentí parado
en una orilla del espacio
como un barquito varado
esperando sople el viento.

Pues en este mundo desbocado
en el que tú y yo viajamos
los poemas son las anclas
y los versos son los frenos
de las prisas que llevamos
y los problemas que tenemos.

Mundo que vuela sin alas
en un espacio sin dueño.
Que tú en un minuto lo paras
y yo en dos lo detengo.

Lector amigo y querido,
si escribiendo yo estos versos
dos minutos he perdido,
regálame tú al menos
un minuto de tu tiempo.

Que vuelva a girar la tierra
de nuevo en otro momento.
Que nuestros problemas olvidaremos
y nuestras prisas detendremos,
yo,
con el ancla de un poema
y tú,
con la lectura de otros versos.
...
...




No hay comentarios: